Mi enfoque terapéutico primordial es la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), que destaca científicamente por ser el tratamiento más estructurado y efectivo para superar pérdidas afectivas, dependencias emocionales y divorcios dolorosos. En las sesiones no nos limitaremos a desahogarnos; trabajaremos activamente para mapear y frenar los disparadores del dolor agudo (como revisar redes sociales o buscar a la expareja).
Como parte central del proceso, aplicaremos técnicas de reestructuración cognitiva para desactivar los pensamientos intrusivos y de idealización que distorsionan tu recuerdo, junto con un entrenamiento de autoestima para ayudarte a reconstruir tu identidad a nivel personal y social. Este es un entorno clínico privado, confidencial y libre de juicios.