Mi enfoque terapéutico es la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), considerada científicamente la intervención más eficaz y estructurada para el **control de impulsos**, el manejo de la agresividad y la frustración. Trabajamos de forma directa para mapear tus detonantes, enseñarte a reconocer la activación física inicial y reestructurar esos pensamientos de exigencia extrema que inician la explosión.
Como parte fundamental del proceso, integro técnicas de relajación profunda y respiración diafragmática para bajar los niveles corporales de estrés, junto con un entrenamiento formal en asertividad para que logres expresar tus límites con firmeza, pero sin violencia. Este es un espacio clínico 100% confidencial, ético y libre de juicios.