Mi enfoque se basa primordialmente en la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), la cual cuenta con el mayor respaldo científico para el tratamiento de la desregulación emocional. Trabajamos de forma estructurada bajo consulta externa para enseñarte a identificar los detonantes de tu ira, ansiedad o frustración, entender la conexión entre tus pensamientos y reacciones físicas, y desarrollar herramientas prácticas de autogestión en tu día a día.
Podemos incorporar técnicas de respiración diafragmática y relajación profunda para disminuir la activación fisiológica (como la aceleración cardíaca o la tensión muscular) provocada por crisis emocionales. Este es un espacio clínico de contención seguro, 100% confidencial y libre de juicios.